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LA VENTANA MÁGICA

23 comentarios


El curso estaba pasando muy deprisa.

El grupo de los Osos del colegio Río Ebro empezaba a preocuparse.

¿Qué iba a ocurrir al año siguiente?

Tendrían que pasar al “colegio de los mayores”, y a su recreo, donde volverían a ser los más pequeños. Les enseñarían a leer y a escribir, sumas y restas y otras cosas muy difíciles. ¿Y si no eran capaces de aprenderlas? Y lo peor de todo. No estaría con ellos su profesora.

Siempre habían estado con ella. Los conocía y adivinaba lo que les ocurría sin necesidad de contárselo.

Ella sabía lo que les resultaba fácil y difícil y respetaba la velocidad de cada uno. ¡No! No querían perderla. Tenían que hacer algo.

Habían quedado en reunirse en el recreo para hablar del tema.  A la hora convenida, todos se sentaron en un círculo dispuestos a buscar una solución.  Después de mucho pensar encontraron la respuesta.

Se habían enterado de que sus profesoras volvían este año con los pequeños y decidieron pedirles que les llevasen con ellas de nuevo a la “clase de los patitos”.  Allí habían sido muy felices, sin responsabilidades ni trabajos difíciles. Sólo jugar, cantar y dormir la siesta.

Desde luego, esa era la solución.

Durante todo ese tiempo, Julián, el carpintero del colegio, había estado detrás de ellos construyendo una ventana y los llamó:

-¡Chicos!, venid aquí, tengo algo que quiero que veáis.

Todos se acercaron muy deprisa a ver que es lo que quería Julián y este les señaló la ventana.

-Acabo de construirla. Es mágica. Asomaos a ella con un deseo y podréis ver lo que ocurriría si se cumpliese.

Todos se agolparon alrededor de la ventana y pidieron el mismo deseo:  ser siempre “patitos”.

De pronto, al mirar al interior se vieron en su antigua clase. Allí estaban todos con sus batas (aunque ahora les quedaban muy pequeñas…)

Estaban aprendiendo el color rojo y se veía en una mesa a Caperucita, unas fresas, una pelota roja y un pañuelo también rojo y su profesora les animaba a unir los puntos con una pintura roja.

Al principio fue divertido. Estaban a salvo. Todo aquello lo conocían y no había ninguna sorpresa, y por lo tanto, ningún peligro. Pero al cabo de un tiempo comenzaron a aburrirse y pidieron hacer otras cosas.

-Está bien. Dijo la profe. Cantaremos.

Pero las canciones también las conocían y ya no les parecían tan divertidas. Ahora les gustaba más cantar canciones de Laura Pausini  y de la Onda Vaselina.

Mirando por esa ventana, el tiempo pasaba muy deprisa y pronto ellos fueron creciendo hasta el punto de que las sillas y los pupitres se les quedaban diminutos. En el recreo tampoco cabían en el tobogán ni en la casita del gimnasio y además, cuando iban al comedor les cortaban la comida en trocitos pequeños, como al resto de los “Patitos” y la verdad es que ya les daba vergüenza.

Los que tenían hermanos o primos, empezaron a preocuparse porque todos sabían leer menos ellos. No podían pedirle cuentos a Papá Noel y si lo hacían se los tenían que leer sus hermanos pequeños.

Cuando iban a clase, volvían a cantar las mismas canciones, y a repasar otra vez el color rojo, uniendo los puntos con pintura roja…

Poco a poco, todos se fueron apartando de la ventana y se acercaron a Julián que seguía trabajando.

-Julián, ya puedes cerrar tu ventana. Ya no queremos ser siempre pequeños. Nos hemos dado cuenta de que queremos aprender muchas cosas aunque sean difíciles y a veces tengamos miedo. Pero estamos juntos. Nos ayudaremos unos  a otros y conoceremos a otros profesores a los que también querremos, y aprenderemos a leer y a escribir y seremos mayores y carpinteros y profesores y papás y mamás y ayudaremos a nuestros hijos porque sabremos lo difícil que es ser pequeño.

Queremos conocer otros países y que nos ocurran muchas cosas, unas divertidas y otras no, pero de todas aprenderemos.Gracias Julián.

Y uno a uno fueron pasando a darle a Julián un beso muy fuerte.

Julián sonreía mientras pensaba que tendría que darle a la ventana una manita de pintura, ya que volvería a necesitarla al año que viene.

Ana Isabel García Capapey.  Diciembre 1995

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23 pensamientos en “LA VENTANA MÁGICA

  1. ¡Hola a todos! Como habreis visto, hemos incluído un cuento nuevo. Bueno, este no es tan nuevo. Lo escribí para mi hija Elisa cuando tenía miedo de pasar al “colegio de los mayores”. Los grupos de infantil se dividían en: patitos (los de tres años) peces (los de cuatro) y osos (los de cinco) y como había tres aulas de cada, unos eran rojos, otros verdes y otros amarillos.
    El original lo ilustró Blanca,una gran amiga, con un dibujo de unos niños a los que la bata les queda muy pequeña y una ventana al fondo en la que aparece la cara de Julián. Algunas de las fotos de esta presentación las ha hecho Viky en el colegio Río Ebro, tal como está ahora y los niños protagonistas tienen hoy veinte años y se han convertido en unos jóvenes estupendos.
    Es curioso que en esa época en la que mi hija tenía cuatro o cinco años recurrí al cuento como forma de transmitirle cosas para las que no me servían las palabras ni los discursos. Ella los ilustraba con sus dibujos y yo incluía fotos, generalmente de ella. Luego, los guardé en una carpeta en un cajón y me olvidé de ellos. Ahora que ha vuelto a surgir en mi el deseo de comunicarme a través de los cuentos, de pronto, hace un par de semanas me acordé de ellos y los he rescatado. Los iré incluyendo junto con algunos de los nuevos y si, a pesar de mis dificultades con internet y, sobre todo, con la ayuda de Viky consigo incluir los dibujos originales los pondré tal cual surgieron por si a alguno le gusta la idea para trabajarla con sus hijos. La verdad, es que yo pasé muy buenos ratos. Un gran abrazo a todos. Estoy disfrutando muchísimo con el blog y vuestras entradas. Por favor, seguid ahí. Animaos a contar vuestras experiencias. Ya sabeis que nuestra idea es aventar, es decir, lanzar al viento…

    • Me gustó mucho tu cuento… genera confianza para asumir los cambios.
      No veo la hora que vengas a Medellín, cargada de muchos ejemplares.
      Éxitos en tus labores!!!

    • Me encantó este cuento porque es una manera amorosa de acompañar en los procesos de crecimiento y evolución. La ventaja mágica, es la oportunidad de volver al pasado para mirarnos en la distancia y recoger alientos para continuar, sabiendo que ya no repetiremos la historia. Hermosa obra, hermosas ilustraciones. Gracias por compartir con nosotros la posibilidad de envolvernos con la magia de la literatura. Abrazos.

  2. Tengo que reconocer que me encantan los cuentos de Anabel, no puedo evitarlo, por eso estamos aquí.

    Cuando me dijo que el siguiente que quería poner era este, La Ventana Mágica, me entró pánico, creo que sentí lo mismo que los niños ante la idea de un recreo más grande. ¿Qué fotos voy a poner?

    Lo leí, lo releí, busqué en mis archivos fotos que pudieran “pegar”, pero me faltaba una ventana. Así que un domingo por la mañana, tempranico, cogí mi cámara, mi MP3 y los zapatos de andar y salí en busca de una ventana. No tardé mucho en encontrarla, me gustó este colegio (que no estoy segura de que sea el Río Ebro, aunque si Anabel le hace ilusión, así será 😉 ), como decía, me gustó por sus colores, por las formas de sus ventanas, y por el árbol… Espero que os guste a vosotros también.

    Yo cambié varias veces de colegio cuando era niña, no solo de colegio, también de localidad y ojalá hubiera tenido entonces a alguien que me contara cuentos como este, porque no siempre me resultó fácil sobrellevar esos cambios.

  3. Felicidades a las dos por vuestro blog.
    La vida está llena de casualidades mágicas, y la verdad es que este cuento, me viene como anillo al dedo en estos precisos momentos….asi que gracias.

  4. El tiempo, revolotea por nuestras vidas a veces mas fuerte, y otras levemente como una agradable brisa.Adaptarte al tiempo..cuesta, pero siempre hay que andar para adelante. Me ha encantado, todos hemos sido niños ( Algunos aún lo somos).

    Un saludico.

  5. Gracias, Chus. Me alegro de que llegue en buen momento. Ójala pueda aportar alguna luz o una nueva perspectiva.

  6. Tienes razón, José Antonio. Todavía somos niños y todavía sentimos ese miedo ante los cambios y la tentación de aferrarnos a la seguridad de lo conocido impidiéndonos crecer y descubrir. Un abrazo y gracias por tus palabras.

  7. Que quieres que te diga, la verdad es que me ha encantado y que es de ayuda para muchos niños.ENHORABUENA.Un besito

  8. Muchisimas gracias a las dos por estos pequeños momentos tan maravillosos.

  9. No, no quiero ir al cole de mayores! yo quiero jugar con la arena tirarme por el columpio de cabeza y lanzarme por el césped con los pantalones nuevos!
    No me convenceréis de que es mejor el cole de mayores, que luego querréis que vaya al instituto, después que bien, ya a la universidad, luego querréis que me ponga a trabajar y finalmente…

    Fdo: Peter Punk

    PD: Julián es un waterparties!

    • … Y finalmente, serás una persona mayor culta y divertida, que seguirá tirándose por el césped con los pantalones nuevos, pero que también hará fantásticos viajes, por ejemplo África. Qué trabajará lo justo y necesario para vivir bien y disfrutar de la vida con las mismas ganas, porque siempre llevarás un niño dentro.

      Un beso y muchísimas gracias Antonio.

  10. me ha encantao…..

  11. Pingback: EL CUENTO “LA VENTANA MÁGICA” | AventArte

  12. Una preciosidad.
    Hace poco vi la película de Bayona “Un monstruo viene a verme”, ejemplar en su ilustración del poder terapéutico de los cuentos.
    Este, de una manera también muy mágica, resulta de lo más estimulante y encantador.
    ¡Enhorabuena a la las dos, por crearlo y difundirlo por la Red!

  13. Pingback: ABRIENDO LA VENTANA MÁGICA EN LIBRERÍA CENTRO | AventArte

  14. Pingback: GRACIAS | AventArte

  15. LA VENTANA MÁGICA, es una obra muy bien lograda, desde el título ya nos adentra en el mundo de la magia para darnos la oportunidad de asomarnos, tomando distancia del pasado, al que volvemos solo para reafirmarnos y avanzar, aceptando los cambios y los retos que la vida nos ofrece con el fin de crecer y evolucionar. Me encantó la historia leida por la propia autora, Anabel, quien nos acogió en el Taller: La Cuentoterapia para trabajar los celos, la envidia y la rivalidad fraterna”. Recomiendo esta hermosa obra para todos aquellos que se niegan a avanzar por miedo a los cambios, porque con La Ventaja mágica, encontrarán una forma amorosa de caminar confiados hacia nuevas experiencias, recordardo con gratitud lo que hemos dejado atrás.

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